Dia de la Toma, 2 de enero de 2011

Día de la Toma 02-01-2011

Mis primeros recuerdos del Día de la Toma provienen de la insultante edad de dieciséis años, y de esto hace ya unos veint…, y de esto hace ya. Un día 2 de enero me dijo mi amigo Eduardo, que era costumbre de las mozas de Graná subir a la Alhambra (que además era gratis) y tocar la campana de la Torre de la Vela si querían casarse ese año. Así que ambos dos, nos dirigimos prestos y dispuestos, sino a buscar futura esposa, sí a darles cariño a aquellas muchachas que lo buscaban. No hubo éxito, qué se le va a hacer, en ese intento tan galante de aprovechar la coyuntura.

El Día de la Toma era ese día extra para barajar la resaca de la noche de fin de año y una manera relajada de entrar en el siguiente. Poco a poco fui sabiendo en qué consistía realmente ese día y me gustaba pasear por el centro, y escuchar ese “GRANAAAADA!!!”. Incluso recuerdo explicarle a un compañero de carrera musulmán de qué trataba ese día, y él mostrar gran curiosidad e interés, ya que también era un acontecimiento histórico para su gente.

Poco a poco fui escuchando voces de protesta que no entendí, y un buen día me encontré a varios radicales voceando consignas del pasado. Cuatro mentes aburridas y sin recursos para más, que con sus cabezas afeitadas, se calentaban a base de bramar frases hechas por otros hace varias décadas, y que no nos llevan a nada hoy en día. Las protestas de unos, sacaron de su guindo a los otros.

Ayer viví el Día de la Toma desde dentro, gracias a esto de hacer fotos. Pude verlo todo, aquellos (que ya son más), los otros (que también lo son), muchos funcionarios de policía haciendo una grandísima labor para evitar que agua y aceite se mezclaran, y, sobre todo, muchos granainos queriendo disfrutar de un relajado día, el día de su ciudad, sin más. La ciudad de los cristianos, de los musulmanes, de los judíos, de los agnósticos, de los ateos. De los de izquierda, de los de derecha, de los de aquí, y de los que vienen de allí. De todos los que sentimos Granada como nuestra, seamos de donde seamos. No podemos rechazar nuestra historia, ni reescribirla, pero sí podemos mirar hacia delante y sentirnos orgullosos de la convivencia que realmente existe aquí, al margen de cuatro, o cuarenta pelagatos a los que se les va la fuerza por la boca.

Por mi parte, no dejé de pensar en mi amigo Eduardo, al que tengo irremediablemente aparejado a ese día. Me acordaba muchas veces, de aquel primer Día de la Toma del que tuve consciencia, y mientras, mi amigo, estaba viendo nacer a sus primeros hijos. Los mellizos Elena y Edu, con 2.961 y 2.841 gramos respectivamente, que por gracietas del destino, vinieron al mundo en este día. Esto es lo que realmente me importa.

Javier Sánchez

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Soy granadino y por tanto un enamorado de mi ciudad, de sus tradiciones, de sus costumbres y de su historia. De siempre, la fiesta de la “Toma de Granada” me ha llamado la atención, me parece preciosa la sucesión de hechos entre los Reyes Católicos y Boabdil para acabar con la rendición de la resistencia, poniendo así fin a la época musulmana e iniciándose el nacimiento de la España que hoy conocemos. De hecho, en el escudo de nuestro país, en la parte inferior, aparece una “Granada”, por algo será, no?.

Soy fotoperiodista, o al menos lo intento, y siempre he querido dar mi visión personal de este acto conmemorativo. En las fotos seleccionadas y editadas, he querido reflejar lo importante de la fiesta: desde la participación y presencia militar en el acto, la comitiva camino de la Capilla Real y posterior homenaje a los Reyes Católicos en la misma, la importancia del Pendón en Granada y el tradicional acto del “¡Granada! ¿Qué?”.

He editado las fotos, tratándolas levemente, para fortalecer ese ambiente de historia y paso del tiempo, con tonos que, por lo menos a mi, me transportan a esta época en la que lo cristiano y lo musulmán comenzaban a mezclarse.

Tengo que decir que con la cabeza puesta en el trabajo durante la jornada festiva, me costó bastante hacer un montaje que siguiera el orden de la celebración, por lo que dejé esta idea a un lado y me limité a cazar lo importante que se me ponía por delante. Hay varias fotos de diferentes momentos que me llamaron la atención

Y os preguntareis: “¿y los diferentes grupos de extremistas y radicales que estaban armando follón en el acto?” Como he dicho anteriormente, he querido reflejar lo importante de la fiesta, dejando atrás temas tontos de política y de “inculturalidad” de la gente (dicho de otra manera más personal: “he hecho este repor dejando atrás a los imbéciles que convierten este día de fiesta en tema político, tanto de un lado como otro. Como Granadino, celebro la fiesta de mi ciudad a mucha honra. Es la celebración de un hecho histórico y el más importante de mi ciudad.”).

Espero que os guste tanto como me ha gustado a mi intentar cazar la esencia de este día.

Fermín Rodríguez (Ferminius)

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